CONOCER IRÁN



IRÁN: EL TERRITORIO DE CUATRO ESTACIONES


Irán conocido en Occidente como Persia hasta mediados del siglo XX, se sitúa en una elevada meseta, en el sudoeste de Asia. Limita al norte con Armenia, Azerbaiyán, Turkmenistán y el mar Caspio; al este con Afganistán y Pakistán; al sur, con el Golfo Pérsico y el mar de Omán, al oeste, con Iraq y Turquía.

El paisaje iraní, en el norte y oeste del país, está dominado por cordilleras que separan varias cuencas y mesetas unas de otras. La poblada parte occidental es la más montañosa, con cordilleras como los Montes Zagros y los Montes Elburz (Alborz), formando ésta el punto más alto del país en el Damavand a 5.607 m.Enormes bosque separan estos montes del Mar Caspio, que a la vez ofrecen paisajes verdes. La mitad oriental del país consiste básicamente en un desierto (Kavir Lut y Kavir Namak) deshabitado formado por cuencas con ocasionales lagos de sal, Los extensos desiertos de esta parte cuentan con fenómenos muy peculiares de la zona y preciosos paisajes de arenas.



CIUDADES DE PERSIA 


Hablar de las ciudades de Irán es hablar de la antigüedad persa, de las ciudades saváfidas, de la Ruta de la Seda y de la influencia del Islam. Muchos monumentos, mucha influencia y una vitalidad inmensa, lo que se muestra en los 80 millones de iraníes que las pueblan. Aquí les hacemos una pequeña presentación de cada una y les dejamos un enlace para que puedan aprender más cosas e imaginar su viaje a Irán.


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CLIMA


Irán es un destino del que se puede disfrutar durante todo el año, ya que en cada época ofrece a los viajeros algo diferente. Decir una fecha exacta de cuándo viajar a Irán sería algo complicado ya que todo depende de que está buscando cada viajero en particular. Al ser un país tan extenso, tiene unos ecosistemas muy diversos y cuenta con unos inviernos muy fríos en el norte y veranos muy calurosos en la parte sur del país.

La geografía del país, con una altura media de 1.200 metros sobre el nivel del mar, está dominada por la meseta iraní, en el centro del país, y dos grandes cordilleras: en el norte los Montes Alborz, y en el suroeste los Montes Zagros. 

Estas cadenas montañosas forman una barrera natural, en forma de “V” que impide que las nubes y los vientos húmedos del oeste lleguen al centro del país, formando desiertos y estepas. La mitad oriental del país es predominantemente desértica. Destacan dos grandes llanuras que se localizan junto al Mar Caspio y el Golfo Pérsico. 

El punto más bajo de Irán es el Mar Caspio, a 28 metros por debajo del nivel del mar; mientras que el más alto, el volcán Damavand, domina los Montes Alborz con sus 5.610 metros de altura. 

El clima es de carácter continental en la meseta, habiendo contrastes de temperatura entre invierno y verano, y subtropical en las proximidades del Mar Caspio.  El sur del país tiene un invierno suave, con temperaturas muy altas en verano.  Las lluvias varían dependiendo de la estación y de la región. 


Primavera

Durante la primavera es un buenísimo momento para viajar a Irán. Las temperaturas durante la mayor parte de los días son muy agradables, con una media de unos 18 a 22 grados durante el día, pero las noches siguen siendo todavía bastante frías por lo que no se te debe olvidar llevarte alguna prenda de abrigo.

Durante el mes de Marzo tiene lugar una de las festividades más importantes de Irán, se trata del Nowruz, o también conocido como el Año Nuevo Persa 

Estas fiestas cuentan con una tradición de más de 3000 años por lo que es más antigua que cualquier otra festividad en religiones como la cristiana o islámica. El único problema en cuanto al Nowruz,  es que difícil encontrar disponibilidad sin previa reserva, así como los lugares más turísticos se saturan de gente por momentos y el tráfico puede resultar bastante caótico en las grandes ciudades.

Por otra parte, la primavera es la mejor temporada del año para poder disfrutar de los famosos jardines persas como los de la ciudad de Shiraz, conocida como "Ciudad de Rosa y Poesía" , ya que durante esta época se encuentran completamente coloridos y adornados por infinidad de flores.


Otoño

Otoño es una época maravillosa del año para visitar Irán. Durante estos meses, las lluvias son muy escasas y las temperaturas empiezan a suavizarse.

El mes de Octubre se podría decir que es la segunda temporada alta después de Abril en Irán. El clima se vuelve mucho más suave y fresco después del sofocante calor del verano, mientras que el hermoso otoño empieza a adornar los jardines con sus hojas caídas y la luz del día tiene un color especial.

Solo hay que tener en cuenta que a finales de Septiembre (del 21 al 30 en 2017) tiene lugar una festividad religiosa muy importante llamada; El Recuerdo de Muharram. Se trata de la festividad de la Ashura, un motivo de duelo que conmemora el martirio del imam Husein, sobre todo celebrada en el ámbito del chiismo y que tiene lugar en el décimo día del mes de Muharram, primero del calendario lunar islámico.


Verano

Durante los meses más fríos, tendrás la oportunidad de ver nevar en Teherán y los amantes de los deportes de invierno podrán disfrutar de estaciones de esquí de clase mundial a unos precios muy interesantes, como la  estación de esquí de Dizin. 

El clima suele ser también considerablemente frío en el resto de zonas del país y las lluvias son bastante habituales, por lo que no debes olvidar llevar buena ropa de abrigo y un chubasquero.

En verano, es la mejor estación para visitar el área norte del país y en especial las zonas costeras del Mar Caspio, donde encontrarás temperaturas mucho más suaves. 



GASTRONOMÍA


La gastronomía iraní destaca por sus verduras, la carne (en brochetas o guisos) siempre acompañada de arroz, los yogures y frutos secos. Muy sabrosa, sin embargo, no se caracteriza por la inmensa variedad regional, de platos o sabores de la cocina china, india o de Indochina, con lo que a veces parece que los platos son declinaciones de la misma base.

Normalmente, se comienza con un bufet de verduras y ensaladas que se pueden acompañar de vinagretas, salsas de yogurt con remolacha, ajo y otros ingredientes. A no perderse la salsa de yogurt de ajo de las montañas. La col, lechuga, zanahoria, berenjena son muy típicas. Los encurtidos son muy sabrosos y habituales, las típicos pepinillos, ajos de diversa formas, col, lombarda, etc…

La berenjena y los tomates rellenos también platos deliciosos, donde las salsas y guisos cambian dependiendo de la región o la época del año. En invierno se aprecian los potajes de lentejas, judías y otras legumbres, así como una sopa de albóndigas de terneras, con arroz, vegetales, la Kofta que se encuentra en varios países de la región.

Las brochetas de pollo, cordero o vacuno recuerdan al kebab turco, con especias distintas. El arroz es omnipresente como acompañamiento. Generalmente de tipo basmati se acompaña de azafrán, pistacho o cortezas de naranja.

Otra opción son los guisos de carne vacuna con salsas de berenjena, espinacas, condimentadas siempre con azafrán, hierbabuena, menta.

El pescado no les gusta demasiado a los iraníes. Sólo se encuentra y es típico de las zonas del norte aledañas al Mar Caspio.

Los postres no son muy típicos, pero siempre hay dátiles y cremas dulces, así como pastas que se parecen a los mazapanes. La fruta es abundante, con sandia, melocotones, etc… Entre los más destacables está el Basloq harina de maíz, agua de rosas, nueces y coco.

Los frutos secos deshidratados son muy populares y de excelente calidad. Albaricoques, manzana, uvas, naranjas, limones y limas son sólo algunas de las posibilidades. Cualquier mercado iraní nos sorprenderá con frutos inimaginables deshidratados.

El té es la bebida nacional, aunque la variedad no es demasiado grande. El café no es tan común como en otros países.

La ley seca que prohibe la venta y el consumo de bebidas alcohólicas impide refrescarse con cerveza o vino, así que el agua será la bebida más común. Si no, siempre encontraremos zumos de frutas y granizados, muy buenos, así como helados.



MONEDA


El rial (ریال ) es la moneda oficial de Irán. 

Aunque desde 1932 dejó de ser oficial el tomán (diez riales), hoy en día sigue siendo una moneda de cuenta para denominar cantidades de dinero. Normalmente los precios están marcados en tomanes que supone dividir entre 10. (1.000 tomanes = 10.000 riales).

Si un euro son 40.000 riales, ellos dirán que son 4.000 tomanes (que no existen como moneda). Es decir, dividen entre diez el valor de los riales.

Conviene asegurarse, por tanto, de que nos están dando los precios en riales o tomanes. Si la cantidad es demasiado baja, probablemente hablen de tomanes. Si nos parece demasiado cara, quizás estén refiriéndose a los riales. Preguntar para no equivocarse nunca está de más.


Efectivo

Las tarjetas de crédito o débito no pueden usarse en Irán; únicamente se maneja el efectivo. Viaje con dólares o euros y cambie en las múltiples casas de cambio que hay por todo el país.


Propinas

Las propinas no son muy corrientes en Irán aunque bien es cierto que el dinero que deje será una agradable sorpresa. Por ello, aconsejamos a nuestros viajeros que dejen algo de propina tanto en restaurantes como en hoteles.



HOTELES


Con todo existen muchos hoteles en Irán y otras formas de alojamiento que les permitirán viajar y conocer la antigua Persia. Con la apertura y al llegada de turistas la inversión está creciendo y se abran casi a diario nuevos hoteles y el equivalente de los B&B en todo el país. Además, el dinero que aportan los turistas está favoreciendo la recuperación de edificios históricos en el centro de las ciudades más turísticas como Shiraz, Teherán, Isfahán, Tabriz o Kerman. Junto a los hoteles de diverso tipo del centro, también se recuperan otros edificios como los antiguos caravanserais, postas de la Ruta de la Seda donde las caravanas hacían parada. Muchos de estos edificios son bellísimos y por el momento el turismo aún no es masivo con lo que se pueden disfrutar a precios muy razonables.


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TRANSPORTE


- Los trenes iraníes ofrecen conexiones seguras y cómodas a casi todos los destinos principales del país. Los ferrocarriles ofrecen principalmente conexiones de larga distancia, con generalmente al menos un tren nocturno por línea y algunas conexiones diurnas en algunas líneas. 

Algunas rutas no operan todos los días, sino dos o tres veces por semana. Todas las conexiones están estructuradas para ser directas. Esto significa que no tendrá que cambiar en ninguna estación durante su viaje. 

Con hasta 500 km de nuevas líneas por año, el ferrocarril de Irán tiene una de las redes de crecimiento más rápido del mundo. Se han agregado muchos nuevos destinos desde los últimos años y se han introducido nuevos servicios en las líneas existentes. 

Para 2020, Irán espera llegar a todas las capitales regionales por ferrocarril. Se están construyendo nuevas líneas para Rasht en el Mar Caspio, Hamedan, Sanandaj, Kermanshah y Urumieh. Una línea de alta velocidad a Esfahan y una línea nueva y más rápida entre Mianeh y Tabriz están casi terminadas. La electrificación de la línea principal entre Teherán y Mashad comenzó donde los trenes pronto podrán viajar a 200 km / h.

La reserva es obligatoria para todos los trenes. Dicha reserva debe hacerse lo más pronto posible ya que algunos destinos pueden estar completos.